jueves, 15 de diciembre de 2016

Xbox One: análisis

Hace un año, Nintendo puso la primera piedra de la nueva generación de consolas de sobremesas. Es cierto que otras con menos volumen también han hecho su aportación pero el triumvirato entre Microsoft, Nintendo y Sony se mantiene en este formato.

Ahora, le toca al turno con Xbox One. Presentada a mediados de año, y con algo de polémica en los días posteriores, viene para relevar poco a poco a Xbox 360 y poner más piedras que definan cuáles serán las reglas del juego en la nueva generación de consolas. Xbox One ¿qué nos traes?


Diseño, funcionalidad sobre estética

Dicen que para gustos colores y el diseño de la Xbox One entra en este manido dicho a la perfección. Es uno de los puntos que más dividirá a fans y detractores de la consola de Microsoft. 360 gustó con su primer diseño, más atrevido que el actual que tiene su sucesora.

Xbox One Encima
Por un lado, vuelve a hacer honor al nombre con el que fue bautizada la primera generación. Es decir, una caja pero no en el mal sentido. Cuadrada, con un montón de líneas y práctimanente ninguna curva. Perfectamente delimitada donde parece que ningún diseñador industrial ha querido romper un diseño que transmite mucha solidez y robustez.

El diseño de la Xbox One responde a la sobriedad que reina en el salón de casa, junto al televisor
Sin embargo, a la vista queda un producto que no termina de entrar muy bien por los ojos. Le falta un cierto atractivo y aunque su discreta estética anima a que la pongamos en cualquier lugar, también nos incita en ocultarla dentro de un mueble. Si no fuera porque Kinect 2 tiene que estar a la vista para que funcione correctamente.

No todo son notas negativas y es que aunque la estética no es su punto fuerte, tiene varias virtudes. La combinación de plásticos negros, con predominancia del mate sobre el glossy, es bastante acertada aunque nunca he sido muy fan de los dispositivos con acabados brillantes.


Lo que predomina en el diseño de Xbox One es la funcionalidad, algo que notamos desde el primer momento. Especialmente si hemos tenido una 360 previamente. Es muy - incluso sorprendentemente - silenciosa, disipa el aire por diferentes lugares con mucha eficacia. Excelente en este apartado.

Xbox One Esquina
Estaba claro que Microsoft no quería tener volver los quebraderos que tuvo con 360 y los malditos anillos rojos. Queda por ver, con el paso del tiempo, si realmente ese problema ha desaparecido o todavía persiste.


El diseño se te olvida cuando compruebas que la Xbox One disipa muy bien el calor y es absolutamente silenciosa en funcionamiento
La bandeja de discos ha quedado sustituida por una ranura, un sistema mucho más eficiente y con menos probabilidades de romperse con nuestra propia torpeza o accidentes de cualquier tipo. El botón táctil de encendido, al estilo de los virtuales de los smartphones, es un detalle curioso que se agradece pero hay que tratarlo con cuidado porque es bastante sensible al tacto.

En la parte trasera se esconde todos los conectores, salvo un USB que queda en el lateral para cargar el mando. Salidas no le faltan a la consola de Xbox One, aunque de momento sólo aprovechas unas pocas, pero Microsoft ya nos da algunas pistas de las que luego hablaremos en profundidad: su carrera va ser muy larga.

XBox One Perfil
En resumen, sensaciones encontradas. Si bien es cierto que la estética de una consola no debería restar peso a la funcionalidad, agradeceremos que sea eficiente. Todo está muy bien ordenado en la parte trasera y pequeños detalles como el botón táctil o la bandeja bordan un diseño industrial muy pragmático.

Mando, el difícil reto de mejorar una referencia

Si hiciéramos una encuesta entre los mejores mandos de videoconsolas jamás creados, el de Xbox 360 saldría muy alto en esa lista. A pesar de su esquema asimétrico de sticks, es uno de los mejores mandos que jamás se ha creado para una consola.

Esto es una halago para Microsoft, pero también era un problema a resolver en One. Por un lado, no podían hacer un calco de lo que ya tenían, se les tacharía de falta de innovación. Si hacen algo radical, corren el riesgo de fracasar o de enfrentarse a un gran escepticismo previo. El mismo que está viviendo Valve a día de hoy con su atrevida propuesta.


Xbox One Mando
Volviendo a Xbox One. Finalmente Microsoft ha decidido optar por mantener las bases de 360 pero introduciendo pequeños detalles que no sólo lo renuevan por fuera sino que mejoran la experiencia bastante.

Por fuera hay muchos cambios estéticos, que no de tamaño. Se mantienen unas proporciones similares, aunque algo más reducidas. En mano, da la sensación de ser una extensión más de nuestro cuerpo.

Microsoft ha sido inteligente y ha afinado los detalles suficientes de su ya buen mando de la Xbox 360 para conseguir el mejor mando que la empresa ha construido nunca
Sé que la metáfora suena exagerada pero lo cierto es que se acopla muy bien a nuestras manos. No es pesado, tampoco ligero, ni se clava en las palmas de las manos. Tras unas horas jugando, no se vuelve más cansado que otros mandos. Muy bien en este aspecto.

Los botones,a simple vista, dan la sensación de ser frágiles pero a pesar de una estética algo extraña (dentro de la apariencia de la consola) son realmente precisos y tienen una buena respuesta.



Xbox One Mando detalle
En anteriores ocasiones, he tenido oportunidad de probar el mando de Xbox One y me había dado la sensación de tener un retardo notable. Microsoft lo ha solucionado, o al menos en la unidad que tenemos nosotros no lo hemos apreciado. Los gatillos, robustos y con la sensación de que nos van a durar muchas horas de juego.

La carga del mando se puede realizar o bien a través de pilas varias o con un cable USB. En nuestro caso, hemos optado por usar el segundo. Vale cualquiera, de hecho en las pruebas que hemos realizado se ha utilizado un cable de carga de un smartphone Android.

La única pega la encuentro en el botón de Xbox. Me da la sensación de que desentona un poco ese cromado que se podía haber resuelto de forma similar a como se ha hecho en la frontal de la consola con el botón de encendido.

Los botones de 'Select' y 'Start' se han transformado en unos botones de pausa y opciones que tienen más sentido dentro del contexto actual, aunque los más nostálgicos seguiremos llamándoles así, al menos por unos cuantos años.

Xbox One Mando

Honestamente, me hubiera gustado seguir de cerca y desde dentro todo el proceso de creación del mando de Xbox One. No ha sido una tarea fácil teniendo en cuenta donde estaba el listón y las expectativas de mucho. Un mando redondo pero que nos deja una duda

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